viernes, 11 de enero de 2008

El hechizo de la piedra

Por Yoss

Los bandidos saquean e incendian la aldea. Muchas veces. Hasta que los desesperados sobrevivientes deciden recurrir a un mago errante.
El taumaturgo trenza un complicadísimo hechizo, y las almas del poblado quedan apresadas en un guijarro de aspecto vulgar. Mientras la piedra no sufra daño, los aldeanos no podrán ser heridos. Para custodiarlo, erigen Guardián a uno de ellos que hace años fue soldado. Solo su alma quedará libre del sortilegio de la piedra...
Esta vez son los bandidos los que huyen. Los aldeanos son luchadores torpes, pero decididos, y ahora ninguna hoja cortante puede herirlos, ninguna flecha atravesarlos, ningún fuego quemarlos. Los comanda el ex-soldado, bien protegido en negra y enmohecida armadura, el mágico guijarro en un puño, en el otro la espada oxidada cortando y atravesando forajidos.
Nuevas incursiones son rechazadas. La fama de la aldea de los zombies crece, desanimando merodeadores. El Guardián no suelta la piedra ni siquiera para dormir. Un día declara que ya no trabajará como los demás. Algunos se asombran. El oprime el guijarro, altanero. Dedos fuertes e invisibles atenazan los corazones del poblado, y el dolor los doblega a su voluntad.
Un pequeño ejército llega... y se retira tras días de batalla. El pueblo hechizado ha vencido de nuevo. El Guardián exige vestiduras de seda y armiño, armas flamantes, una armadura y un caballo digno, un título más alto. Nueva oposición, nuevo apretón a la piedra. Concedido. Un troll vagabundo y luego un dragón son también vencidos. El Duque pide, aprieta y obtiene un trono de oro y gemas, las mujeres más hermosas de la aldea y una guardia personal que vele su sueño.
Algunos huyen... pero ya a una milla del guijarro les falta el aliento, la voluntad, la vida.
Pasan meses. El capricho del Duque es única ley. Ahora quiere que lo llamen Príncipe...
Una mañana de invierno es otra palabra la que aparece escrita sobre la nieve: TIRANO. Los sicarios indagan. Nadie se confiesa autor de la osadía. El, decidido a dar esta vez un escarmiento inolvidable, aprieta la piedra con todas sus fuerzas, con ambas manos. El poblado sufre agónico... hasta que, con un chasquido, como si algo se rompiera, ya no más guijarro. Solo arena finísima, que se derrama por entre los dedos del atónito ex-soldado. El fallido Príncipe logra huir lejos antes de que los demás se den cuenta de lo que ha sucedido. Unos dicen que ha vuelto a ser soldado, otros que se ha hecho mercenario, los terceros que bandido. Pero a nadie le importa demasiado lo que le ocurra. Ahora hay otras preocupaciones más urgentes.
De nuevo los bandidos rondan el pueblo, y la amenaza ha dividido a sus habitantes en dos bandos. Los unos afilan sus armas mirando a lo lejos, en silencio. Los otros, con los ojos clavados en el suelo, rezongan medrosos que con el Guardián, piedra en su puño, esas cosas no pasaban...

5 de septiembre de 2002.


* Yoss, pseudónimo de José Miguel Sánchez Gómez (Ciudad de La Habana, 1969). Autor cubano de ciencia ficción. Entre otros ha escrito Timshel, Los pecios y los naúfragos, Se alquila un planeta o Pluma de león.
Ha obtenido varios premios: Premio de la revista Juventud Técnica, Premio David y Premio Plaza de ciencia - ficción. Premio de cuentos Ernest Hemingway, entre otros. Su amplia obra ha sido publicada en Argentina, México e Italia. Puede ser considerado el máximo exponente del ciberpunk cubano.

 
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